Mientras más tiempo lleves a dieta, menos te costará seguirla
April 10, 2008 on 7:17 am | In Artículos para bajar de peso |Me he dado cuenta que, mientras más tiempo pase sin saltarme la dieta (sin darme algún capricho en algún día especial) menos me llaman los alimentos prohibidos que no puedo consumir. Quizás sea por que el cuerpo se acostumbra a comer determinadas cantidades y se le quita la “ilusión”, no lo sé, pero es verdad que se crea una “resistencia” natural un tanto extraña. Os lo explico con un ejemplo.
Mucho tiempo sin hacer ningún extra
Cuando llevo tiempo sin saltarme la dieta, veo la comida prohibida como lo que realmente es: alimentos que no son buenos para mi y que son un obstáculo para la consecución de mi objetivo.
Por ejemplo, alguna vez me ha pasado que llevo un mes sin hacer ningún extra y quedamos mis amigos y yo para cenar un día en un Fosters Hollywood. Por supuesto, dado que hace tanto tiempo que no como de más y hace tanto tiempo que no cenaba con mis seres queridos, me como lo que me apetece: una hamburguesa bien grande.
Pues bien, cuando me la traen, casi que miro a esa hamburguesa con cierta apatía. Me doy cuenta que, en realidad, no me apetece comerla y que preferiría algo más ligero. Sé que, al meterme esa hamburguesa en el cuerpo, voy a estar toda la noche con ardor de estómago y, además, mi hambre se va a disparar durante un par de dias debido a la ingesta de tanto hidrato de carbono (pan, patatas, ketchup, postre …).
Efectos duraderos
Lo peor de todo es que, al comer esa hamburguesa, los alimentos prohibidos vuelven a ser atractivos para mi aunque antes no lo fuesen y se crea un círculo vicioso. Voy a poneros otro ejemplo por si no me he explicado bien.
Mi plato preferido es la paella. Si llevo mucho tiempo sin saltarme la dieta, no me apetece comer ni un poco de arroz. Sigue gustándome igual que antes, pero no me llama comerla. Ahora bien, si el sábado por la noche me como esa hamburguesa, os aseguro que el domingo por la mañana me encantaría comer paella hasta reventar.
Este círculo vicioso se repite una y otra vez y debes estar unos días a dieta de nuevo para que aparezca ese “apatía” de la que os hablaba antes. Lo malo es que a veces no se dan las circunstancias oportunas y un día comes algo que no debas (una empanadita, un poco de pan, algún postre …) prolongando ese estado de “sufrimiento” durante más tiempo del necesario.
Por eso siempre digo que la mejor dieta para adelgazar es la constancia. Los beneficios de seguir una dieta durante mucho tiempo son bastantes: te sientes mejor, ves que ya no eres esclavo de la comida, tu estómago lo agradece, no estás todo el rato pensando en tus alimentos preferidos … ¿de verdad creéis que la próxima vez disfrutaré de esa hamburguesa? Si que lo haré dadas las circunstancias, pero desde luego que no tanto como lo haré cuando llegue a mi peso ideal
RSS feed for comments on this post. TrackBack URI
Powered by WordPress with Pool theme design by Borja Fernandez.
Entries and comments feeds.
Valid XHTML and CSS. ^Top^





Pero que razón tienes,
a mi me ha pasado ya unas cuantas veces exactamente lo mismo. Hace un tiempo comencé a hacer deporte en plan duro, acudiendo al gimnasio prácticamente cada día y comiendo bien. Pues después de 3 semanas a ese ritmo era otra persona, había bajado de peso, me sentía muy bien y parecía que hasta rendía más en el trabajo (estaba como más despejado, menos apático, de verdad que lo notaba). Bien, pues un día después del gimnasio, la persona con la que hacía regularmente el ejercicio me invito al Fridays ya que tenía una oferta o algo parecido. Al principio no me apetecía y casi deseché la oferta, pero ante la insistencia de esta persona fuí. Pues bien, me di un atracón de los buenos a pollo frito y otros alimentos poco recomendables. Después de aquello empecé de nuevo a comer mal y con el agobio del trabajo incluso de ir al gimnasio y ahora he vuelto a recuperar el peso y estoy exactamente como antes de empezar.
Así que me desespero un poco por que tarde o temprano tienes que ir a una comida en la que sólo te puedes comer platacos de cosas que no deberías y por otro lado el gimnasio acaba dejándose de lado por que siempre tienes algo que hacer así que…..
Tendré que volver a intentarlo cambiando un poco de vida o algo por que mira que cuesta llevar esto a rajatabla.
Un saludo para todos.
Comment by miki salobreña — 10 April 2008 #
LA costumbre es muy buena compañera. Sí que es cierto, que cuando pasas cierto tiempo a dieta, el cuerpo se te acostumbra, e incluso se reducen los ataques de ansiedad. ¿Pero cómo algunos de nosotros hemos sido tan tontos como para dejar la dieta una y otra vez sabiendo esto?
Ah! Me gustaría contarte sobre la dieta que estoy llevando ahora, a ver qué te parece. La diseñamos una amiga y yo, pensando en que ambas somos asiduas a los hidratos. Al desayuno, tomamos lo recomendado: 1 vaso de leche con cereales o pan integral (nada de hidratos simples), A media mañana una fruta o verdura o un yogur desnatado. A la hora de comer combinamos hidratos y proteínas. Aquí sí que son hidratos refinados (arroz, pasta, patatas…), con proteínas, a la merienda un bocadillo de pan de molde integral y una fruta o yogur. A la cena sólo proteínas, y si tal una ensalada. Es una dieta baja en grasas… bueno, ¿qué te parece? A un fan de la dieta Atkins supongo que se le revolverá el estómago con tanto hidrato… pero bueno. No sé si lo estoy haciendo bien, y como mi médico pasa de mí y me da sólo la hoja fotocopiada con una dieta hipocalórica que no podría seguir siquiera su madre (y perdón por la expresión), casi que pasando.
Saludos y perdona por ser tan pesada. jiji.
Comment by Cristina — 10 April 2008 #
Miki: Como dices, tarde o temprano tienes que ir a algún sitio a comer cosas que no debes. La solución es simple: por una parte intentar ir a las menos comidas posibles de este tipo (logico, no?), pero la más importante creo yo es hacer dieta estricta entre comida y comida y no saltársela jamás. Es un poco difícil pero todo es proponérselo y ver lo bien que te sientes cuando no comes porquerías (como tú mismo has podido comprobar).
Cristina: Pues mira, yo probaría a ver que tal te funciona esa dieta. Si ves que no pierdes mucho o vas muy lenta, probaría a empezar a comer solo proteínas a partir de la merienda. Es decir, en vez de ese bocadillo de pan de molde integral pues optaría por un poco de lomo de cerdo, jamón de york, etc. Y a la noche también proteínas pero más “consistentes” (filete, pescado…) y ensalada.
Si áun así ves que no vas “ni p´alante ni p´atrás”, también optaría por eliminar los lácteos, pero bueno, tú sigue con la que has diseñado y luego ya veremos
Comment by Miguel — 10 April 2008 #
Q SABIO ERES Y Q RAZON TIENES SIEMPRE EN LO Q DICES…GRACIAS POR Q EXPRESAS LO Q DE VERDAD ESTAMOS PASANDO…
1 SALUDO…KAROL JIMENEZ
Comment by carolina — 10 April 2008 #
No puedo decir nada, más que tienes razón.. Aunque yo soy una pecadora!!!
Después de días de dieta sin saltármela, esta mañana, había hecho una tarta de chocolate para mis compis de trabajo (suelo cocinar cuando estoy nerviosa..) Pues bien, a pesar de que he repetido varias veces, no, no quiero, no puedo comer chocolate, al final, me han insistido tanto que he pensado… bueno, tal vez un trocito pequeñito.. y he comido un trocito de tarta, pequeño, pero cargado de calorias y azúcar.
De verdad que después del primer bocado, habría continuado con todo lo que me hubieran puesto por delante… Menos mal que la culpa me ha sabido parar!!!
Ahora me quedo con la sensanción de que la he cagado pero también de que quiero comer más chocolate!!!
En fin…, volvemos a empezar…
Comment by Mari Carmen — 10 April 2008 #